domingo, agosto 26, 2007
Sólo por The Police
Solamente por la alta demanda de entradas y el terror a quedarme afuera si esperaba hasta el lunes para ir a alguna tienda a hacer la fila, sólo por eso, finalicé la compra de entradas en línea para el concierto de The Police en Chile en el sitio web de Ticket Master. En otras circunstancias no lo hubiera hecho, por la completa incertidumbre que me deja el proceso. Veamos:
Inicio el proceso de compra:
(1) Elegí retirar las entradas en las oficinas de Ticket Master, dado que estoy poco en mi casa y en mi trabajo permanentemente salgo a la calle (y el proceso obliga a recibir personalmente o habilitar a una persona más, con sus respectivos RUTs).
(2) No hay un botón "Comprar" tickets, que es lo que quiero hacer, sino un "Calcula costo tickets".

Lleno el formulario de compra:
El botón "Calcula costo tickets" finalmente equivalía a comprar.
(1) Todo bien: aparece el modo de retiro de tickets "en oficina".
(2) Todo mal: me obligan a dar una dirección de entrega de los tickets. Si no la ingreso (3) no puedo adquirir las entradas.
Me decido a abortar el proceso, pues ya tiene inconsistencias en algo tan básico como el modo de entrega de los tickets. ¿Quién me garantiza que no tendrá inconsistencias también en el cargo a mi tarjeta o en la seguridad de mis datos?
Lamentablemente, es The Police y no puedo arriesgarme a quedarme afuera. En lugar de eso, me arriesgo a seguir con Ticket Master.
(para mi sorpresa) La compra ya está hecha:
La cosa sigue mal. El "ABC" del diseño de interacción dice que antes de una operación irreversible (tan irreversible como desmbolsar dinero) se debe pedir una confirmación, por si pasé a llevar la tecla "Enter" por error, por ejemplo. Sin embargo acá me aparece de inmediato que ya compré los tickets.
(1) Tal como lo temía. En ninguna parte me confirman que debo pasar a las oficinas de Ticket Master a buscar mis boletos.
(2) En la información general tampoco me lo aclaran. De hecho, me dejan más dudas, pues hablan de las condiciones del despacho.


Para finalizar incluyo este detalle de menor importancia, pero que considero interesante de consignar, pues siempre se pasa por alto:
(1) El tamaño y tipografía de la clave de verificación de compra hacen que quede con dudas respecto de si hay "ceros" o "letras o", números "uno" o letra "ele" minúscula o "I" mayúscula. Ni me queda claro si al final hay un "cinco" o una letra "S".
(2) Como estoy acostumbrado a estos lances, copio y pego el código en un archivo word. La primera línea es el código, la segunda números y la tercera letras. Con la tipografía por defecto (Times), diluyo la primera duda, era una letra "S"; sin embargo el número uno es idéntico a la ele minúscula.
(3) Cambio la tipografía a Verdana y termino de aclarar mi dilema.
En Ticket Master podrán decir que para qué tanto alboroto, si fue fácil salir de la duda. De acuerdo. Pero yo digo que ni siquiera debieron permitirme dudar, utilizando sólo letras o sólo números, o letras que no parezcan números, o una tipografía que explicita mejor las diferencias.
Finalizo este post con una sospecha nefasta:
Van a venir a dejar los tickets a mi casa y no voy a estar. Vendrán por segunda vez y nuevamente no estaré. Tendré que llamar por teléfono, hacer gestiones... perder tiempo y lo más seguro es que termine retirando los tickets igual en la oficina donde yo quería al comienzo, después de varias peleas y seguramente teniendo que cancelar hasta el costo de despacho.
O, puede que no pase nada, que me llamen en cinco días para avisarme que pase a buscar las entradas. Aun si es así, me pregunto: ¿Por qué una gran empresa como Ticket Master da pie a que me pase películas y me quede con una pésima impresión del proceso de compra en línea (e indirectamente, de la compañía)?
Inicio el proceso de compra:(1) Elegí retirar las entradas en las oficinas de Ticket Master, dado que estoy poco en mi casa y en mi trabajo permanentemente salgo a la calle (y el proceso obliga a recibir personalmente o habilitar a una persona más, con sus respectivos RUTs).
(2) No hay un botón "Comprar" tickets, que es lo que quiero hacer, sino un "Calcula costo tickets".

Lleno el formulario de compra:El botón "Calcula costo tickets" finalmente equivalía a comprar.
(1) Todo bien: aparece el modo de retiro de tickets "en oficina".
(2) Todo mal: me obligan a dar una dirección de entrega de los tickets. Si no la ingreso (3) no puedo adquirir las entradas.
Me decido a abortar el proceso, pues ya tiene inconsistencias en algo tan básico como el modo de entrega de los tickets. ¿Quién me garantiza que no tendrá inconsistencias también en el cargo a mi tarjeta o en la seguridad de mis datos?
Lamentablemente, es The Police y no puedo arriesgarme a quedarme afuera. En lugar de eso, me arriesgo a seguir con Ticket Master.
(para mi sorpresa) La compra ya está hecha:La cosa sigue mal. El "ABC" del diseño de interacción dice que antes de una operación irreversible (tan irreversible como desmbolsar dinero) se debe pedir una confirmación, por si pasé a llevar la tecla "Enter" por error, por ejemplo. Sin embargo acá me aparece de inmediato que ya compré los tickets.
(1) Tal como lo temía. En ninguna parte me confirman que debo pasar a las oficinas de Ticket Master a buscar mis boletos.
(2) En la información general tampoco me lo aclaran. De hecho, me dejan más dudas, pues hablan de las condiciones del despacho.


Para finalizar incluyo este detalle de menor importancia, pero que considero interesante de consignar, pues siempre se pasa por alto:(1) El tamaño y tipografía de la clave de verificación de compra hacen que quede con dudas respecto de si hay "ceros" o "letras o", números "uno" o letra "ele" minúscula o "I" mayúscula. Ni me queda claro si al final hay un "cinco" o una letra "S".
(2) Como estoy acostumbrado a estos lances, copio y pego el código en un archivo word. La primera línea es el código, la segunda números y la tercera letras. Con la tipografía por defecto (Times), diluyo la primera duda, era una letra "S"; sin embargo el número uno es idéntico a la ele minúscula.
(3) Cambio la tipografía a Verdana y termino de aclarar mi dilema.
En Ticket Master podrán decir que para qué tanto alboroto, si fue fácil salir de la duda. De acuerdo. Pero yo digo que ni siquiera debieron permitirme dudar, utilizando sólo letras o sólo números, o letras que no parezcan números, o una tipografía que explicita mejor las diferencias.
Finalizo este post con una sospecha nefasta:
Van a venir a dejar los tickets a mi casa y no voy a estar. Vendrán por segunda vez y nuevamente no estaré. Tendré que llamar por teléfono, hacer gestiones... perder tiempo y lo más seguro es que termine retirando los tickets igual en la oficina donde yo quería al comienzo, después de varias peleas y seguramente teniendo que cancelar hasta el costo de despacho.
O, puede que no pase nada, que me llamen en cinco días para avisarme que pase a buscar las entradas. Aun si es así, me pregunto: ¿Por qué una gran empresa como Ticket Master da pie a que me pase películas y me quede con una pésima impresión del proceso de compra en línea (e indirectamente, de la compañía)?
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